No recuerdo el momento en que probé por primera vez un videojuego en casa. No sabría decir si fue con el Spectrum ZX, MSX o la NES. Pero seguramente desde ese primer instante cumplí con un protocolo que respeté a rajatabla durante años cada vez que comprábamos un juego. En el coche, de camino a casa, mi hermano y yo intentábamos controlar la impaciencia leyendo el manual de instrucciones, el libreto.
Muchos eran a todo color y muy explicativos, dando una pincelada de la historia del juego, los distintos personajes que nos encontraríamos en la aventura, o se tomaban licencias artísticas que nos encantaban, como es el caso del cómic incluido con el primer F-Zero. Pero también nos topábamos con otros que se limitaban a explicar los controles y movimientos del protagonista, o en el peor de los casos, apenas unas líneas con las instrucciones para cargar el casete. Estos últimos producían una sensación equivalente a comprar un disco de música y ver que ni siquiera trae las letras de las canciones.
Era el único momento que dedicábamos al libreto, nos empapábamos bien de todo lo que ponía relativo a la historia y enemigos, si es que lo ponía, y pasábamos por alto lo relativo a los controles, porque una vez llegábamos a casa nos poníamos a jugar y lo olvidábamos completamente. Pero era un momento de bastante ilusión, nos introducíamos en el universo del videojuego en una época en la que graficamente todo quedaba a la imaginación del jugador.
Ese momento de complicidad fraternal, como otras tantas de la infancia, se perdió. Entre otras cosas porque ahora soy yo el que conduce de vuelta a casa, y el trámite se simplifica bastante: En cuanto llego desprecinto la caja, pongo el juego y a correr. Los leo, pero no recuerdo cuando ni porqué.
Estos días, acordándome de esos momentos, he sentido la necesidad de echar un vistazo a los libretos de todos los juegos que tengo de esta generación, para ver la forma en que habían evolucionado desde aquellos lejanos años ochenta. Tristemente siguen igual, mantienen el mismo esquema de hace veinte años e incluso conservan las hojas finales para anotar aún nadie sabe el qué toda vez que ya no existen los passwords. En algunas ocasiones incluso han empeorado, donde generalmente ahora hay renders y cuatro palabras para los controles, antes había artwork bastante bueno, hecho expresamente para el libreto y bastante para leer, especialmente en los de la NES. Miento, si que hay una novedad interesante digna de mención, la inclusión de los créditos en muchos manuales, un merecido reconocimiento a quien ha trabajado en ese juego independientemente de que lo completemos o no.
Si, ya lo se, hay libretos que da gusto leerlos, por lo cuidados, originales, informativos, etc. Hay varios ejemplos, hay webs que los recopilan de forma extraoficial, como Vimm o Replacementdocs e incluso algunas compañías como Nintendo tienen los más recientes disponibles para su descarga en pdf y con una tienda online para comprar los antiguos.
En una época, la actual, en la que las compañías se preocupan tanto con la piratería, y los compradores rara vez obtenemos una ventaja sobre el que descarga el juego, tal vez haya que revalorizar el videojuego como producto. Y en eso, el que puede hacer la diferencia es el libreto. Los últimos movimientos apuntan a lo contrario, compañías como EA o Ubisoft han decidido eliminar el manual para incluirlo digitalmente en el propio juego al estilo de los videojuegos descargables. Alegan que protegerán el medio ambiente, que ahorrarán costes y limitan la responsabilidad a los usuarios que rara vez leen las instrucciones antes de jugar.
Tal vez ese sea el problema, que aún no han entendido que nadie va a leer instrucciones sobre un control que de forma natural aprenderá con el transcurso del juego. En vez de eliminar el libreto, creo que deberían replantearselo, revalorizarlo, hacer que esa cantidad de papel no sea un desperdicio como hasta ahora. No se, me encantaría leer en los libretos unas palabras de los creadores explicando que han querido hacer sentir al jugador, en que se han inspirado, mini-biografías, artwork original, diseños preliminares, entrevistas a lo Iwata Pregunta... Pero creo que es mucho pedir.
Escrito para Ecetia
En ocasiones, y para determinadas personas, la muerte no es el fin sino un hito más, tal vez el definitivo, en su largo camino hacia la eternidad, convirtiendo en mito popular a un simple mortal. Es el caso de Michael Jackson, el polémico e indiscutible Rey del Pop en los ochenta, con una turbulenta vida desde su niñez y un don sobrenatural encima de un escenario. Murió el 25 de junio de 2009, a la edad de 50 años.
Se podría hablar largo y tendido de su extensa obra, desmenuzar joyas imperecederas como Billie Jean o Smooth Criminal, también debatir sobre sus polémicas más famosas, como sus procesos judiciales por presunto abuso a menores, plagio de canciones, su color de piel o su controvertida vida privada. Claramente Michael Jackson estaba como un cencerro, en su mayor parte debido a una no-infancia, pero todo eso no encajaría con la temática de Modo7 aunque no podríamos dejar de rendir nuestro particular homenaje a Jackson por lo que vamos a centrarnos en un aspecto que también tuvo importancia en su vida, los videojuegos.
Tratándose de alguien que quiso ser un niño eternamente y que monto un parque de atracciones en su propia casa, no es de extrañar que también disfrutase de una colección de máquinas recreativas que harían palidecer a la mayoría de salones. En el rancho de Neverland guardaba con celo desde tesoros tan valioso en el mundillo como la espectacular R360 de Sega, estatuas a tamaño real de Lara Croft, o la cabina de Galaxy Force. También poseía máquinas más cotidianas como DreamCast, Nintendo 64, Playstation, Genesis, Super NES, o Virtual Boy, pero no como el resto de la humanidad con todas las consolas conectadas a un mismo televisor, sino cada una en su expositor, tal y como pueden verse en ferias o tiendas especializadas. En total más de un centenar de objetos relacionados con los videojuegos que fueron subastados el pasado mes de abril debido a los crecientes problemas financieros de Michael Jackson.
No se conformó con tener todos los videojuegos que se le antojaban, también quiso protagonizar uno. La oportunidad de hacerlo llegó a finales de los ochenta con Moonwalker, basado en la película homónima y con la gama de movimientos más característicos del artista:
Realmente no se trata de un videojuego solamente, puesto que bajo el nombre de Moonwalker desarrollaron hasta 3 distintos, uno para máquinas recreativas, otro en consolas domésticas, y el último para ordenadores personales. Las versiones arcade y videoconsola fueron desarrolladas por Sega, con similitudes pero diferentes entre si. Mientras Moonwalker de recreativa estaba más enfocado al beat'em up con una perspectiva isométrica, las versiones para Genesis/MegaDrive, Master System y Game Gear se inclinaban más por las plataformas con un desarrollo 2D similar al visto en Shinobi.
La historia es bastante obvia teniendo en cuenta la trayectoria del cantante, se trata de salvar niños de las garras del malvado de turno, Mr. Big. Para la banda sonora de MoonWalker usaron, como no podía ser de otra forma, temas del propio Michael Jackson pasados a MIDI, fundamentalmente de Bad como Smooth Criminal (la estética del juego es la misma que en el videoclip),o Another part of me, aunque también de Thriller, el caso de Beat it, así como los famoso gritos de Jacko digitalizados. Un buen ejemplo es esta Billie Jean en su versión MegaDrive:
El tercer MoonWalker en discordia, para ordenadores personales, tiene poco que ver con los otros dos. Sega no tuvo relación alguna con esta versión, bastante peor que las anteriores y desarrollada por dos pequeñas compañías para Spectrum, Amiga, MSX, Commodore 64, Amstrad y MS-DOS. Con una perspectiva aerea funcional pero muy poco vistosa, manejabamos a Michael Jackson en su desesperada busqueda de un disfraz de conejo para huir de las hordas de fans enloquecidas.
A raíz de Moonwalker, se rumorea que Sega y Michael Jackson siguieron en contacto e incluso le propusieron hacer la banda sonora de Sonic The Hedgehog 3. Se duda de la veracidad de esta historia a pesar de las coincidencias porque Sega oficialmente nunca hizo público ningún tipo de acuerdo con el cantante, pero recientemente Roger Hector, director de Sega Technical Institute, dijo lo siguiente:
Michael Jackson era un gran fan de Sonic y quería grabar la banda sonora del juego. Vino al Sega Technical Institute y se reunió con el equipo para discutir temas de diseño, historia y estilo del juego. Tras esto grabó una banda sonora que cubría todos los mundos del juego. Era fantástica. La música congeniaba perfectamente con el juego y tenia ese toque a lo M.J.. Lo teníamos todo preparado cuando las primeras noticias de sus abusos a menores comenzaron a salir a la luz, y SEGA tuvo que retractarse de la colaboración. Eso causó muchos problemas y requirió rehacer gran parte del trabajo.
El famoso escándalo de abuso a un menor en 1993 fue el principio del fin de la carrera de Michael Jackson y, entre otras muchas cosas, le costó el acuerdo con Sega, tal y como le pasó a Mike Tyson con Nintendo y Punch-Out al verse envuelto en una acusación por violación. Roger Hector comenta que el trabajo fue reciclado, pero todavía puede apreciarse ligeramente la mano de Jackson en la banda sonora. En el reciente Sonic’s Ultimate Genesis Collection se reconoce expresamente que la banda sonora de Sonic 3 iba a ser compuesta en un principio por Michael Jackson. Tal vez llegó la hora de que Sega declare el peso real que tuvo Jackson en la banda sonora del juego.
Mientras Sega desclasifica esos documentos, no hay que ser muy fan de Michael Jackson para darse cuenta de la clara coincidencia de estilo entre la música del genio de Gary con la banda sonora del juego. En el vídeo de arriba se ven varias similitudes, así como en la siguiente canción, los títulos de crédito de Sonic 3 con una base melódica muy similar a Stranger in Moscow:
Tras las acusaciones de 1993, las colaboraciones externas de Michael Jackson se resintieron, se volvió más hermético aún y no volvió a tener una relación con la industria del videojuego tan fructifera como en años anteriores. Pero eso no quiere decir que desapareciese por completo del mundillo porque se ha mantenido presente de alguna u otra forma, tanto por parte de los fans como de los desarrolladores.
En lo que toca a las compañías, han usado la imagen o la música de Michael Jackson de diversas maneras. Han usado su imagen y peculiares movimientos, a modo de cameo, en el juego rítmico de Sega Space Channel 5, y en Ready to Rumble de Midway. También su música en Guitar Hero o Lips.
En cuanto a los fans, la imaginación no tiene altura y han creado divertidas animaciones flash, así como vídeos basados en videojuegos como esta tronchante batalla a lo Punch-Out entre Jackson y Macaulay Culkin teniendo al chimpancé Bubbles como implacable arbitro:
Una vez Jackson fallecido es de esperar que varias compañías se interesen en rentabilizar el momento sacando recopilatorios, vídeos, documentales, libros y también videojuegos. Evitando por los pelos las insinuaciones de oportunismo, 4 días antes de su muerte se anunció la vuelta a los videojuegos del Rey del Pop para esta misma navidad con un título oficial y multiplataforma.
Escrito para Ecetia y publicado originalmente el 8 de marzo de 2009.
Hoy, ocho de marzo, se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Mujer, siendo una fecha propicia para reclamar una igualdad que aún no existe más allá de los textos legales. Y la falta de igualdad afecta a todos los niveles, entre ellos el objeto de este blog: los videojuegos.
El machismo, entendido como el conjunto de conductas y practicas sociales que justifican y promueven actitudes discriminatorias hacia las mujeres, está, en mayor o menor medida, presente en la mayoría de las expresiones culturales, y, como tal, tampoco es ajeno al mundo del videojuego. Es algo que afecta a todas las plataformas y épocas a lo largo de la historia del videojuego, siendo muchos los que han contribuido a reproducir roles y comportamientos machistas, usando una representación de la mujer reducida a lo sexual.
Se pueden distinguir dos tipos de expresiones machistas en la industria. Por un lado tenemos la perspectiva subjetivizada, es decir, los supuestos hábitos de las mujeres a la hora de elegir y jugar un videojuego, y los juegos orientados a ellas. Otra visión pudiera ser más objetiva, donde se trata el contenido concreto de ciertos videojuegos y lo estereotipado de su argumento.
El machismo en los videojuegos existe, está muy patente y es difícil que se pueda mitigar. Pero no deja de ser un asunto bastante serio, que siempre encontrará mucha resistencia allá donde se plantee. El Parlamento Europeo recientemente aprobó un informe denunciando el mal uso de la figura femenina en los videojuegos, por lo que no es cuestión baladí.
Es un asunto bastante espinoso, que suele levantar polvareda allá donde se menciona, y ha sido objeto de numerosos estudios y reflexiones más o menos acertadas. Una de las conclusiones más recurrentes es que los videojuegos son cosa de hombres, así se justifica el hecho de que algunos videojuegos den rienda suelta a ese universo repleto de insinuantes y voluptuosas mujeres que albergamos los hombres en nuestra cabeza. Esto no haría falta ni rebatirlo, porque evidentemente los videojuegos no son cosa de hombres.
A ese punto llega otro estudio, afirmando que, en una franja de edad comprendida entre 25 y 34 años las mujeres juegan más que los hombres. Ni tanto, ni tan calvo. Ese estudio alguno podría considerarlo feminista, pero lejos de la realidad es igual de machista que el resto, porque acto seguido relega a un segundo plano el entretenimiento de la mujer, porque “prefieren juegos inmediatos y sin demasiadas complicaciones, tales como el Tetris o los típicos solitarios.” En este punto cabría preguntarse si por “juego inmediato y sin demasiadas complicaciones” no entrarían también juegos como Devil May Cry, o God of War (juegos de los conocidos “machacabotones” que no creo que conlleven mayor complicación que el Tetris a partir de ciertos niveles), e incluso Guitar Hero, cuya inmediatez ya la quisiera el solitario. En definitiva, se pretende dejar a la mujer los juegos supuestamente, como puzles o minijuegos flash mientras los juegos juegos se consideran terreno de los hombres. 
Es posible que los hombres jueguen (o juguemos) más que las mujeres, no he ido puerta por puerta preguntándolo, ni es algo que me quite el sueño. Pero el hecho de decir que la mujer prefiere juegos inmediatos y sin demasiadas complicaciones no deja de ser una muestra de desigualdad, porque la conclusión podía haber sido la contraria de cambiar la perspectiva. Es decir, es un estudio hecho por y para hombres, porque de otra forma perfectamente podrían haber dicho que un juego de puzle es ejemplo de sesudo y complicado, mientras que un shooter es inmediato y sin demasiadas complicaciones… Y no les faltaría razón.
Hace unos años años, el Instituto de la Mujer en España editó un extenso trabajo sobre la desigualdad de género presente en los videojuegos realizado por el Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE) desde una visión multidisciplinar, desde la óptica de psicólogos, filósofos, trabajadores sociales, informáticos, etc. Tuvo cierta repercusión, pero denota falta de información en varios de sus párrafos, por ejemplo confunden la trama de Zelda Ocarina of Time con WindWaker, o nombran los Final Fantasy más exitosos obviando al, tal vez, más famoso de todos, Final Fantasy VII. Eso hace pensar que no han tocado un videojuegos en su vida, y esa desinformación hace que muchas de sus conclusiones sean bastante irrisorias.
Por un lado ven acertadamente el machismo más o menos light presente en varios juegos, como la figura sumisa y secundaria de la Princesa Toadstool (ahora Peach) en la saga Super Mario, el reclamo fundamentalmente sexual de Lara Croft en Tomb Raider, o el sexismo más claro en juegos como Grand Theft Auto o Dead or Alive. Pero por otro caen en errores tan garrafales como considerar machista Zelda (Ganon sólo la retenía para conseguir, le importaba tres cominos ella como mujer, y Link como hombre), y también a los Lemmings con estas reflexiones:
Los Lemmings son seres asexuados que lo único que hacen es caminar hacia delante […] Estos seres no agreden a nadie, no atacan ni deben defenderse de nadie. Sólo son incansables caminantes… ¡y trabajadores! […] Pero los trabajos que se proponen son fundamentalmente atribuidos al mundo masculino. Se obvian trabajos como cuidar, atender, limpiar, administrar, etc., como labores para el desarrollo de este juego.

Esa afirmación es un cúmulo de despropósitos que dificilmente se tiene en pie. De ser como proponen en el estudio, ¿que pasaría si hubiera unos tipos de Lemmings cavando y otros limpiando? Si, efectivamente, entonces si que sería un juego machista, o al menos tendría muchas papeletas para serlo. Es una pena que una serie de estudios pretenciosamente serios sobre un tema tan interesante cometan deslices tan garrafales, atribuyendo también un carácter discriminatorio a Pokemon por el mero hecho de dar la posibilidad de elegir entre un entrenador chico y otro chica, haciendo distinción. Parece que si se puede elegir mal, y si no… Peor.
Y digo que este tipo de estudios son una pena porque si que hay videojuegos donde se aprecian estereotipos como para ir a buscarlos en otros donde no existen. En origen, los roles machistas eran importados de otras representaciones culturales. Por ejemplo en Super Mario Bros, Donkey Kong o Dragon’s Lair la historia era una mera adaptación de los clásicos cuentos infantiles donde el apuesto varón (o no tan apuesto en el caso de Mario) salvaba a una princesa generalmente obediente y sin iniciativa de las garras de un malvado. Luchaban por el amor de una mujer, y eso tiene su componente, en mayor o menor grado, de rebajar a la mujer al papel de mero objeto, moneda de cambio para el más fuerte.

Pero también empezó pronto a usarse un lenguaje propio en la industria del videojuego, donde la figura femenina es usada exclusivamente como objeto de marketing, un reclamo para el público masculino. Los más viejos del lugar recordamos los juegos de Spectrum, Amstrad o MSX. Al pensar en escribir este artículo me vinieron a la mente varios juegos, cuyas portadas poco o nada tenían que ver con el juego en sí. Hablo, por ejemplo, de Turbo Girl, Game Over y Aventura Espacial, en cuyas portadas (algunas obras de Luis Royo) presentaban una mujer con una vestimenta que dejaba muy poco a la imaginación, pero esa mujer en el juego ni estaba ni se la esperaba, era un señuelo para el público masculino. En Turbo Girl, por ejemplo, manejábamos una moto en scroll vertical, ni rastro de la guapa motera.
Hubo un momento en el que los programadores pensaron en hacer protagonista de un videjuego a una mujer, y no es que fuese precisamente un avance en favor de la igualdad. ¿Hay protagonistas de videojuegos feas?. Imagínense un videojuego donde la protagonista aparece durante todo el juego cubierta por completo, y sólo podremos verla más ligera de ropa al pasarnos el juego, y cada vez con menos ropa dependiendo del tiempo en que completemos la aventura ¿Sería machista? Yo apuesto que si, y hablo de Metroid. Vaya por delante que es uno de mis videojuegos favoritos, y que Nintendo podría haberse ahorrado ese detalle sin que el juego viera rebajada su calidad lo más mínimo.

Luego con Lara Croft pudimos ver como aumentaba la talla de sujetador en cada juego. También el famoso Itagaki con su Dead or Alive no ha hecho más que profundizar en el aspecto sexual. Es especialmente llamativo el caso de Dead or Alive, un buen juego de lucha que prestó atención preferente al bamboleo de los pechos de las protagonistas, llegando a ser una de sus señas de identidad. Tanto que Tecmo hizo un juego para todas sus protagonistas femeninas en un entorno más optimo para que diesen rienda suelta a sus cuerpos, un juego de volley-ball. El anuncio al menos es coherente, no engaña sobre su contenido o público potencial:
La vestimenta de las mujeres protagonistas de videojuegos suele ser poco acorde a las situaciones que vemos en pantalla. A Indiana Jones nadie le vio un pelo de las piernas, y en cambio Lara Croft luce un pantaloncito muy corto, y una camiseta ajustada. Un caso muy curioso de ropas inadecuadas lo encontramos en Resident Evil, en mitad de carnicerías entre los zombies y el equipo STARS aparece, de vez en cuando, Ada Wong, una misteriosa mujer con un sexy vestido de noche, y una pistola sujeta a la liga. Aunque mejor eso que lo visto en GTA, donde un altísimo porcentaje de mujeres son prostitutas dispuestas a lo que haga falta, si queremos pagamos, si no les metemos una paliza, o directamente las matamos y santas pascuas, y eso son palabras bastante más serias que una princesa bobalicona. Para minimizarlo se suele argumentar que es un reflejo de la realidad, pero también el 11-S fue real y no hay juegos que nos metan en la piel de Al-Qaeda.
Más arriba comentaba aquello de que a las mujeres les gustan los juegos como Tetris y similares. A los hombres también, y para demostrarlo os traigo un arcade que muchos recordarán: Gals Panic. Un juego entretenido de puzles que se convirtió en un título de culto al presentar una joven que se desnudaba ante nuestros ojos al finalizar la fase, y todo por una moneda. Hubo bastantes juegos arcade eróticos, en Pixfans les dedicaron un completísimo artículo.

Para vender al público un juego en ocasiones no basta con un buen número de polígonos redondeados, ni siquiera un anuncio erotico-playero como en DoA Xtreme. A veces lo virtual sabe a poco, se requiere la presencia de algo tangible, y para llenar ese hueco llegan las ferias de videojuegos. Las compañías compitiendo por ver quien lleva a las chicas más espectaculares y con menos ropa, que deben soportar miles de babeantes jovenes (y no tan jovenes) mirandolas y no necesariamente a los ojos. Luego, la prensa especializada se ocupa de dar el bombo necesario haciendo especiales con las tías más buenas de la feria. Hubo un avance al respecto cuando en el año 2006 la feria más importante, el E3, decidió vetar, o al menos mitigar, estas practicas. Pero 3 años después esa feria ha decaido y para que vuelva a ser la que era han decidido que vuelvan las mujeres semi-desnudas a los expositores. Es patético, en teoría es una feria de videojuegos, para presentar novedades, vídeos, demos, y dar conferencias. No es tema de ser más o menos mojigato, o de sentirse machitos, ni de dobles morales, la cuestión es: ¿Es necesario poner a una chavala en tanga para vender un videojuego?

Tras pasar de usar a la mujer en la portada, ponerla de protagonista en un videojuego, a desnudarla en un expositor, ya sólo quedaba un paso… Desarrollar juegos específicamente pensados para mujeres. Existen una serie de juegos que lograrían hacer la perfecta mujer según la óptica masculina, desde Imagina ser Mamá, Mi novio, Tu Diario Secreto, Imagina ser amazona, Cocinera, La boda perfecta o Baby Girl. La temática es la culminación por capítulos del sueño de una chica en un ambiente machista, primero cuenta en su diario que chico le gusta, se hace su novia, planea su boda, es mamá, cuida de su bebé y de su marido, en su tiempo libre monta a caballo por el campo y se realiza laboralmente como enfermera, o veterinaria.
Valga este artículo como homenaje a todas las mujeres que han de vivir en un mundo diseñado en gran parte por y para hombres. En lo que a los videojuegos concierne sería bueno dejar a un lado los juegos enfocados a hombres o a mujeres y empezar a hacerlos para personas.
Escrito para Ecetia
En Nation of Videogames han puesto el dedo en la llaga sobre un asunto que ha pasado bastante desapercibido en la actualidad, debido en parte a que el cambio ha sido muy gradual, casi imperceptible. Se trata de la decreciente dificultad en los videojuegos, por culpa de la cual hemos pasado de sufrir para pasarnos un juego determinado, a practicamente disfrutar del viaje que nos proponen sin despeinarnos.
Se ha perdido una sana cultura del esfuerzo para hacerlos más accesibles a una mayor cantidad de público y que nadie se sienta frustrado jugando a una videoconsola. Es ya legendaria la dificultad de los juegos en 8 bits, empezando por un Super Mario Bros en el que había que ajustar cada salto porque te caías al vacío y debías empezar de nuevo el nivel, o el juego si era la última vida. En el lado contrario tenemos Super Mario Galaxy, años luz mejor que el de NES en todos sus aspectos, pero que no entraña ninguna dificultad, ni siquiera para completarlo al 100%. Es cierto que parte de la dificultad se debía a otras limitaciones, como la imposibilidad de salvar los progresos en casi todos los juegos (excepto The Legend of Zelda y poco más), y un control limitado a dos botones y una cruceta.
Pero no hay que remontarse tan atrás, sin ir más lejos el primer Resident Evil planteaba una combinación de cartuchos de tinta y máquinas de escribir necesarios para grabar que hacían poner al jugador en la tesitura de salvar la partida ahora, o dejarlo para más adelante porque la tinta era escasa. En Resident Evil 4 se suprimió el cartucho de tinta, basta con llegar a una máquina de escribir (ubicadas en sitios estratégicos antes y después de las luchas importantes) y grabar sin más limitaciones.
También hay ejemplos de juegos que si han respetado la esencia del original, es el caso de las aventuras de Ryu Hayabusa con la nueva hornada de Ninja Gaiden creada por Itagaki, que acoge como propia la dificultad que caracterizó a la trilogía Ninja Gaiden para NES del maestro Sakurazaki. O el nuevo Megaman 9, tan difícil como siempre, aunque con algunas ayudas disimuladas con la inclusión de una tienda en la que comprar objetos como tanques de energía. Pero para adquirirlos necesitarás tornillos que sólo se encuentran en los distintos niveles, por lo que hay que sudar un poquito si se quiere la recompensa.
Ya no se “muere”, se ha eliminado ese concepto, y sustituido por el de la supervivencia extrema y el “vamos a hacer como que no ha pasado nada”. Y va en detrimento de una, cada vez con mejores resultados, búsqueda del realismo creando una seria contradicción. Si las físicas son perfectas, los gráficos foto-realistas y la ambientación recrea con exactitud el entorno que se pretende representar… ¿Por que no puede morir el protagonista de un golpe mortal de necesidad como puede ser un sólo balazo? En la mayoría de los casos sigue corriendo con normalidad, y si llega a morirse reaparece parpadeando en el mismo lugar de su supuesta muerte, no como espectro, si no más vivo que antes, como si nada hubiera sucedido.
Para el jugador que pide un extra de esfuerzo se suele añadir un artificial sistema de selección de dificultad en fácil, normal, o difícil que en nada varía salvo en la mayor o menor resistencia de los enemigos, o un número más ajustado de ítems tales como munición o “vidas”. Sobre esto último, las vidas, hay que decir que han quedado vacías totalmente de contenido, porque en el momento en que acabes todas tus reservas, tendrás infinitos “continúe”, y nadie verá nunca un “Game Over” teniendo que empezar desde el principio todo el juego. Algo similar ha pasado con los checkpoints y saves, han proliferado en extremo, a veces combinando la opción de checkpoint con la más directa de pausar el juego y grabar para continuar posteriormente en el punto exacto de grabado.
El nuevo Prince of Persia desarrollado por UbiSoft incluye preciosos gráficos cel-shading y una puesta en escena que ya le hubiera gustado al original. Pero mientras que en éste último el príncipe caía muerto de un espadazo, o al precipitarse desde una cierta altura, en el nuevo juego puede hacer piruetas tales como andar bastantes metros sobre una pared sin despeinarse, y saltar de una forma bastante ágil. Y pase lo que pase nunca morirá porque Elika, cual ángel de la guarda, lo rescatará las veces que haga falta, y en caso de que el jugador se atasque, Elika mostrará el camino iluminándolo.
Para terminar de rematar la dificultad en los videojuegos, Nintendo quiere darle el toque de gracia al asunto patentando un sistema de ayuda al jugador menos hábil, con opciones tales como presentarle un video de como se pasa el juego, dando pistas para resolver determinada situación, o directamente permitiendo avanzar en la aventura sin pasar por las fases previas. Algo disparatado y absurdo que acabaría con la propia esencia de un videojuego como Zelda, donde la historia es parte fundamental de la experiencia que supone jugarlo, y hacerlo de otro modo sería poco menos que echar por tierra el trabajo de los propios guionistas. Más sangrante aún sabiendo que los juegos de la propia Nintendo serán mejores o peores, gustaran más o menos, para niños o menos niños… Son muchas cosas, pero entre ellas no se encuentra la cualidad de difíciles.
Ni siquiera las infructuosas discusiones para discernir lo hardcore de lo casual tienen en cuenta el dato de la escasa exigencia que suponen hoy día los videojuegos. Es un asunto transversal que afecta por igual a títulos pretendidamente adultos, y a otros claramente enfocados a un público infantil. Se ha perdido la paciencia, y parece obedecer a la espiral consumista en la que estamos inmersos: comprar un juego, finalizarlo en una semana (en el mejor de los casos) y a por el siguiente.
¿Donde quedó el reto que supone pasarse un videojuego?
¿Los videojuegos son malos? Bueno, eso también lo decían del rock and roll.
Shigeru Miyamoto
