Virtual Boy

Bienvenidos al futuro, o al menos al futuro en 1995 según Gunpei Yokoi, una autentica leyenda del mundillo, con el problema de ir adelantado a la tecnología de su tiempo. Rendid pleitesía a Virtual Boy:



¿Que es Virtual Boy? Pues es una consola cuasiportatil, en el sentido de que no necesitabas un monitor y podía ir a pilas, pero realmente no era portable, puesto que necesitaba apoyarse en una superficie horizontal, que para eso llevaba 2 bonitas patitas, y acercabas la cabecita a los dos visores para disfrutar por primera vez de gráficos 3D reales. Realidad virtual en el salón de tu casa. Suena futurista pero cuando se intenta crear algo así y la tecnología no está madura para ello, suele salir algo anticuado de inicio.

Hasta ahí, ni tan mal, aún puede ser un consolón. Pero, ¿porque Nintendo se metió en este berenjenal gozando de un éxito abrumador con Snes, y pudiendo mejorar la formula para seguir dominando el mercado? Pues por varias razones, en primer lugar Nintendo no es Sony, no es una compañía acomodada, y de Gunpei Yokoi que decir, fue la persona menos conformista que ha parío madre. A Nintendo siempre le ha gustado llevar el mundo de los videojuegos, no un paso más allá, sino por un camino nuevo. ¿Se equivocó? Pues si, solo hay que ver que nadie ha vuelto a intentar algo similar, y ni siquiera llegó a comercializarse en Europa.




La criatura fue obra de Gunpei Yokoi, creador de GameBoy, que, tras el fracaso estrepitoso del invento, abandonó Nintendo, ya sabemos que el honor para los japoneses es algo bastante serio. Siempre fue un hombre arriesgado, pero aquí se le fue la mano, quizá con unos años más de desarrollo limando sus asperezas y un marketing más humilde, sin entrar en la lucha de las consolas ni venderlo como revolucionario, podría haber tenido mejor suerte.

Salio a la venta en 1995 a un precio de unos 180€, y a pesar de que sus gráficos inviten a pensar otra cosa, constaba de un procesador de 32bits, como PSX y Saturn, que estaban a la venta desde un año antes. Mostraba tonos rojizos, que recordaban a los verdes de la Gameboy original con pixeles mayores y un apartado gráfico más trabajado. La música no era tampoco su punto fuerte, aunque no desentonaba en el total. No tenía un monitor al uso, utilizaba un LED por cada ojo y un sistema de espejos que rotaban para producir el efecto 3D, vamos, que si le dabas un golpecito y te cargabas un espejo, te olvidabas del cacharro




El apartado jugable si era made in Nintendo, jugar a Wario land, Mario Clash o Mario Tennis es un lujo. Tristemente solo he podido jugar en emulador, pero los comentarios de los afortunados que la han catado apuntan que la sensación 3D era muy buena. Pero el catálogo era muy corto, unos 20 titulos y ninguno un juegazo, no tenían linea argumental alguna, basicamente fueron juegos arcade pero en cutre; para jugar un ratito vale, pero más cansa, y no me refiero solo a la vista. Otro problema era que se convirtió en fábrica de autistas, no podías jugar con nadie, y nadie podía ver como jugabas, lo que rompe con toda la filosofía de Nintendo de entretenimiento familiar, y daba nuevo sentido a la frase "niño deja la gamboi que te vas a dejar los ojos".

Aparte de la rareza de la consola, que ya de por si es un handicap tener que poner la cabeza fija para jugar, cada 15 minutos había que hacer una pausa para prevenir dolores de cabeza y vista cansada, y te lo avisaba el propio juego. Solo por ese inconveniente, Nintendo tendría que haber guardado el proyecto en un cajón.




La promoción también fue graciosa, porque una captura en una revista no podía reflejar la sensación 3D, y a ver quien se atrevía a comprar la consola viendo como lucían de bonitos y modernos los juegos en rojo y negro, comparándolos con PSX y su Wipeout

VirtualBoy trajo al menos la convicción a Nintendo de que los experimentos con gaseosa, y que las prisas no son buenas consejeras, y el diseño del mando de GameCube es muy parecido al de VB. Pero a cambio se pagó un precio altísimo, y no me refiero de perder ventaja en favor de PSX, eso es lo de menos y el tiempo pone a cada uno en su sitio. Hablo de asuntos serios de verdad, el fracaso de VirtualBoy hizo que la compañía perdiese su confianza en Gunpei Yokoi (oh, amo y señor) y le culparon de ello, aunque no toda la culpa era suya, y es que la compañía le presionó para acabar pronto el proyecto, y la promoción que hicieron no fue la más adecuada a la extraña naturaleza de VirtualBoy. Y Gunpei se fue de Nintendo.

No es descartable que dentro de un tiempo Nintendo retome ese camino y haga un proyecto similar, aprendiendo de los errores del pasado y poniendo el acento en los puntos fuertes del sistema, sería un buen homenaje al que fue su creador.

1 Comentarios:

Alma dijo...

Si nintendo me hace ponerme unas gafas para jugar, dejaría de ser nintendo. Otra cosa sería un crakeo de la Wii y una vuelta de tuerca como la que se puede ver en youtube.com; ¡Eso sí que estaría chulo!